domingo, 18 de julio de 2010

Mexicanos vs mexicanos

No lo puedo creer, acabo de leer una nota increíble. Y no sólo por la nota en sí, si no por los comentarios que se pusieron respecto a ella. Habla acerca de lo que se está viviendo ahora en Nuevo León debido a los desastres provocados por el Huracán Alex, menciona que el estado exige al gobierno federal presupuesto para ayudar a la reparación de los daños y que no hay iniciativa por parte de las empresas privadas para apoyar tal causa. Para rematar argumenta que si en Nuevo León existiera un Carlos Slim (tal vez lo recuerden por ser el hombre más rico del mundo, o el dueño de prácticamente todo México a base de monopolios y quién sabe qué otras trácalas más) ayudaría al gobierno a implementar un plan de reconstrucción. A grandes razgos, es como decirles a los regiomontanos: "No que muy muy". No conozco la situación a fondo sobre eso, no sé qué tanto esté apoyando la iniciativa privada o no, sin embargo, no se me hace una manera profesional, criticar ese punto de la manera en que lo hace, y no porque no me gustó su manera de redactar, si no porque se nota que está "ardida" con los regios y eso, para mí, no es periodismo.

Ahora bien, habiendo calentado los ánimos con esa nota, abajo se pueden apreciar un montón de comentarios llenos de ira e insultos de lo más infantiles y ridículos que se puede apreciar en el vasto territorio de la internet. Resulta que mis paisanos los regios (me da pena decirlo viendo esos comentarios) le echan al resto de los habitantes del país (que les dicen chilangos, porque para muchos norteños, el chilango es el que vive de San Luis Potosí "pa' abajo" y que habla chistoso) de flojos, arrastrados y envidiosos, además de creerse auto suficientes. De veras que es una vergüenza ver cómo se puede insultar tanto a la gente del mismo país, y dárselas de todo poderosos, sobre todo en una situación así, donde lo más importante es reconocer las debilidades, trabajar y si es necesario pedir ayuda. Pero eso de estarse diciendo quién es mejor que quién, basándose, para empezar, en el lugar en donde viven, y segundo en una ideología muy equivocada, es demostrar que no tienen ni la menor idea de lo que es tener todos esos valores que según nos corresponden por añadidura a los regios, es de lo más tercermundista y "naco" que hay.

Mi queja aquí es, que ya sea un desastre natural, una copa del mundo, o cualquier otra situación que se les ocurra, siempre estamos echándole pestes a los demás y no hacemos lo que nos toca. No nos podemos jactar de que Monterrey es una ciudad de primer mundo, si la mayoría de la gente piensa lo mismo que los neandertales (o como diría Belinda: Cro-Magnones) que escribieron sus comentarios. Igual, no podemos aspirar a que México progrese si seguimos con la estupidez de criticarnos a nosotros mismos, aunque no vivamos en la misma ciudad, estado o país. Lo que hace a la gente no es en dónde vive, cada quien se hace como quiere. Mejor pónganse a trabajar y demuestren lo que dicen, porque de palabras me echo 10 tacos (tal vez más).

domingo, 4 de julio de 2010

¡Viva el bicentenario!

Ya es 2010, y mucha gente esta entusiasmada por lo que este año celebra nuestro país: Nada más y nada menos que 200 años del inicio de la guerra por la independencia de México ante España, y 100 años de que inició la revolución mexicana. Quien diga que no ha cambiado nada, esta en un error, así como también quien diga que hay que celebrar. Sí, es cierto que se cumplen 200 años, pero ¿qué vamos celebrar? Vergüenza debería de darnos, que a dos siglos de lograr la independencia el país no ha podido encontrar un rumbo estable. Imagínense, 100 años después, casi exactamente, hubo necesidad de levantarse en armas mexicanos contra mexicanos porque las cosas no andaban bien, y casi creo que 100 años después estamos en las mismas. O sea que en el 2110 van a celebrar el tricentenario de la independencia, el bicentenario de la revolución y el centenario de la guerra contra el narco. 

Desgraciadamente, la guerra contra el narco no es el único problema por el que pasamos actualmente. Hay muchas cosas por las que deberíamos estar luchando en vez de festejar. Las cosas no están bien en el país. Para empezar, no tenemos autoridades, bueno, si tenemos, pero no son aquellas personas por las que votamos. Me duele decirlo pero las autoridades, al menos en el norte, son los líderes de los cárteles. Tal vez haya gobernador, alcalde, policías, etc., pero no cumplen con su papel de autoridades, ya sea por amenazas, miedo, protección, lo que sea. Un ejemplo muy claro es que uno no puede confiar en la policía, y lo que es peor, que hay que cuidarse de la policía. Ya no sólo no hacen su trabajo, si no que son una amenaza para los que deberían de proteger. He escuchado a mucha gente decir que confían más en el Cártel del Golfo (al menos acá en el rancho). 

Es una situación muy grave, pero de veras que da coraje. Es que la gente ya no puede escuchar un ruido fuerte sin pensar que es una balacera, no se puede andar libremente por la calle sin pensar en si habrá bloqueos, no se puede comprar o tener un carro o camioneta bonitos por miedo a que los roben. Y todavía la policía nos escupe en la cara, haciendo retenes en los que revisan y saquean cuanto carro les da la gana. 

Aparte de eso, tenemos el grave problema de la corrupción, que esta muy unido a todo esto. Era para que hubiéramos aprendido la lección: Nada bueno viene de eso. ¡Nada! Porque gracias a eso, no tenemos un sólo agente de tránsito o policía que pueda resistirse a un billete de $200 pesos. También, la policía federal se hace de la vista gorda con los narcos por unos billetes y unos cuantos "pericazos". Y ni qué se diga de los encargados del poder ejecutivo, que es por todos bien sabido que siempre se quedan con una buena rebanada del pastel. Claro que podemos cambiar nosotros, evitando promover la corrupción, al menos en las acciones cotidianas, pero ya no es suficiente eso. Tal vez hubiera funcionado hace 50 años, pero ahora hay mucho más que hacer.

No sé cuál sea la solución, no tengo idea de qué se puede hacer. Pero lo que sí sé, es que este 16 de septiembre, por más que griten y toquen campanas y truenen cuetes, eso de "¡Viva México!" será una mentada de madre para todas las personas que dieron su vida por darle una oportunidad a nuestro país.