jueves, 26 de agosto de 2010

Tapar el sol con un dedo

Mientras nos hundimos cada día más y más en una guerra que no es nuestra, hay gente que todavía insiste en hablar de cosas que no vienen al caso y peor aún hacer un teatrito de eso utilizando argumentos que no demuestran nada más que la falta de integridad y congruencia. Estoy hablando de las bodas y adopciones de parejas homosexuales en México y de cómo hay sacerdotes, obispos, padres de familia y mucha gente más que se pone a discutir enardecidamente de la "falta de moral" y de que se perdieron los valores y no se qué tantas cosas más.

Pues resulta que mientras la iglesia católica está en la disyuntiva entre si excomulgar a los narcos o no, ya ha condenado de manera rotunda el matrimonio de homosexuales y ni qué se diga de las adopciones por parejas del mismo sexo, alegando que es una falta a los derechos de los niños. En pocas palabras, la iglesia prefiere que una persona sea asesina por dinero y por drogas a que sea homosexual y que viva una vida feliz con la persona que ama sin hacerle daño a nadie y con la posibilidad de darle una vida digna a un pobre niño que de no ser por ellos viviría su infancia en un orfanato donde no disfrutaría del amor de una familia.

Ay pos así si suena feito. Pero no! Ah y claro, ni que se diga de ser pederasta, porque eso es un error que todos podemos cometer eh? porque todos somos humanos... Ahora resulta, ¡¿que los niños no tienen derecho a tener una familia que los quiera, pero si tienen derecho a ser violados por un sacerdote?!

Y todavía se preguntan que por qué estamos cómo estamos, ¿que no es obvio?

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