martes, 23 de abril de 2013

Carretera al infierno

2 de Julio de 2010, el huracán Alex azota a la ciudad de Monterrey y llena a más de su capacidad al río Santa Catarina. Provocando destrucción de las principales avenidas de la ciudad. 

A casi 3 años después, y con quién sabe qué tantos millones de pesos invertidos, la ciudad no se ha levantado. Podíamos ver y oir anuncios en tele y radio después del huracán diciendo que los regiomontanos nos sabemos levantar. Qué triste mentira.

La verdad es que existen muchos tramos de las avenidas Constitución y Morones Prieto, que son las que delimitan la ribera del Santa Catarina, descuidadas y como si les hubieran pintado los carriles hace 50 años.

 A pesar de que una de las primeras medidas que se tomo fue la "creación" de los carriles express, en ambas avenidas. Estos ni siquiera han sido habilitados para funcionar como deberían: Incorporaciones a los carriles regulares sin señalización e improvisadas, provocando movimientos bruscos por automovilistas que no conocen o que no están acostumbrados a viajar por esos lugares. Carriles dobles y mal delimitados, provocando cerrones, sin decir del carril que se forma en Morones Prieto y de repente de la nada desaparece a la altura de la avenida Garza Sada. Y lo que ya es costumbre en todas las calles y avenidas, la mala pavimentación, con asfalto de tercera. 

Qué tristeza que haya gente que piense que Monterrey es una ciudad de primer mundo y qué coraje que nos la quieran vender así. No es posible que ni siquiera las avenidas más grandes e importantes de la ciudad tengan, un acotamiento, unas rayitas bien pintadas, y un asfalto, ya no de primera, pero de perdido de segunda que aguante por lo menos unos 5 años. 

¿Será acaso que necesitamos otro huracán más grande, para que ahora si empecemos de cero y hagamos las cosas bien desde el principio? Es probable, porque al parecer las cosas como están no tienen muchas maneras de mejorarse.

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